devenir VOL. 13, N°25, ENERO - JUNIO 2026, PP. 131-152 - ESTUDIOS ISSN 2312-7562 E-ISSN 2616-4949 UNIVERSIDAD NACIONAL DE INGENIERÍA, LIMA
doi: https://doi.org/10.21754/devenir.v13i25.2238
DESCUARTELIZANDO TUMBES… VALORIZACIÓN DEL PATRIMONIO MILITAR DESDE LA MIRADA DE SU CONTEXTO URBANO-SOCIAL: EL CASO DEL “CUARTEL GENERAL COLOMA” (PERÚ)(*)
DISBARRACKING TUMBES… VALORIZATION OF MILITARY HERITAGE FROM THE PERSPECTIVE OF ITS URBAN-SOCIAL CONTEXT: THE CASE OF THE “GENERAL COLOMA BARRACKS” (PERU)
JEAN LA ROSA RAMOS(**)
Universidad Nacional de Ingeniería (Perú)
Fecha de recepción: 24 de junio de 2024 Fecha de aprobación: 20 de mayo de 2025
La valorización del patrimonio militar en el Perú aún abarca muy poco de lo construido durante la época moderna, durante la cual se llevó a cabo un importante proceso de fortalecimiento de la infraestructura cuartelaria del país. Tumbes, como territorio costero y fronterizo, tiene una estrecha relación con el Ejercito del Perú, cuya disminución de actividades y funciones ha llevado a que este vínculo se pierda con el tiempo, aunque sigue presente en la ciudad desde lo construido. El Cuartel General Coloma es uno de los más antiguos de la ciudad de Tumbes y corre el riesgo de ser destruido. La presente investigación, de enfoque cualitativo y nivel exploratorio, analiza losvaloresformales, de uso y simbólicos asociados al cuartel, la relación con su contexto urbano-social, así como la influencia que ha tenido sobre este. Losresultados resaltan su valor formal y simbólico, principalmente asociados a la historia e identidad de la ciudad, todo esto con el propósito de aportar a su categorización como patrimonio.
Arquitectura militar; patrimonio militar; valor patrimonial
ABSTRACT
The valorization of military heritage in Peru still covers very little of what was built during the modern era, a period in which an important process of strengthening the country's barracks infrastructure took place. Tumbes, as a coastal and border territory, hasaclose relationship with the Peruvian Army, however, the decrease in activitiesand functionshasled to thisbond being lost over time, though it remainspresent in thecity through itsbuilt heritage.The General Coloma Bar-racksis one of the oldest in the city of Tumbes and isat risk of being destroyed.This qualitative and exploratory research analyzes the formal, functional, and symbolic values associated with the barracks, its relationship with its urban-social context, as well as the influence it has had on it. The findings highlight its formal and symbolic value, mainly associated with the history and identity of the city, in order to contribute to itscategorization asheritage.
KEYWORDS
Military architecture; military heritage; heritage value
(*) El presente artículo es una síntesis del trabajo de investigación de pregrado realizado en 2022-2023, titulado: Valora-ción patrimonial del Cuartel General Coloma a partir de sus sujetos patrimoniales, el cual fue desarrollado en el Taller de Investigación en Historia 1 y 2, de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Artes de la Universidad Nacional de Ingenie-ria (UNI), bajo la responsabilidad del Prof. Dr. José Carlos Hayakawa Casas.
(**) Estudiante de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Artes de la UNI. Integrante de Yuyai-UNI, Grupo de investigación en Patrimonio de la UNI.
Introducción
Las ciudades peruanas ubicadas en zonas de frontera han sido puntos clave para las delimitaciones territoriales y la defensa de la soberanía nacional. Esto, históricamente, lasha dotado de un vínculo estrecho con las Fuerzas Armadasdel Perú (FF. AA.). A nivel arquitectónico, esto se vio reflejado en múltiples construcciones militares, así como en la expropiación de terrenos para su posterior uso. Dichos recintos solían ubicarse en zonas periféricas de la ciudad, pero con el desarrollo y el crecimiento de esta han quedado insertos dentro de su trama urbana (ver Figura 1).
En todo el territorio peruano existen diferentes complejos militares que han formado parte de momentos históricos significativos. Sin embargo, las investigaciones relacio-nadascon su evaluación arquitectónica y valoración patrimonial son aún insuficientes. Asimismo, el bajo interés del Estado por el patrimonio nacional, sobre todo el moder-no, ha hecho que muchos desaparezcan.
Tumbes es el único departamento del Perú que cuenta con una frontera terrestre y marítima con Ecuador, lo que lo convirtió en una zona en disputa que estallaría en 1941 con la batalla de Zarumilla. La ciudad de Tumbes, al ser la capital de dicho terri-torio, fue escogida como base de operaciones y acantonamiento, sobre todo por el Ejército del Perú (EP). Este, como parte de su equipamiento, construyó cuarteles que tuvieron como función entrenar efectivos para la guerra; pero, además, formaron par-te activa de la vida y el desarrollo urbano-social de la ciudad.
La disminución de funciones y actividades del Ejército, como menciona Balarezo (2020), ha llevado a que las dinámicas sociales con las ciudades también se reduzcan drásticamente. Esto no es ajeno a Tumbes, la cual, a pesar de haber tenido un vínculo cercano con el EP, ahora lo percibe de manera negativa por muchosde susciudadanos. Asimismo, funcionarios de la municipalidad afirman que los terrenos pertenecientes a esta institución limitan el correcto crecimiento de la ciudad, así como el potencial uso de estos en favor del desarrollo urbano.
El Cuartel General Coloma (CGC) (ver Figura 2) es uno de los cuarteles más antiguos de la ciudad de Tumbes, cuya cercanía a la plaza mayor lo ha convertido en un predio atractivo tanto para el sector público como privado. Esto llevó a que en 2018 el Con-greso de la República creara el proyecto de ley N.° 2512/2017-CRcon el fin de adjudi-car el terreno al gobierno local para la construcción de una terminal terrestre. Si bien este proyecto no se aprobó, desde el 2020 una de las esquinas del cuartel se viene al-quilando como paradero de taxiscolectivos, lo que evidencia el inicio de lo que podría ser su cambio de uso. Sin embargo, esto no justifica su demolición.
El proceso de cambio de uso del equipamiento militar ya ha ocurrido antes en otras ciudades, y es probable que también pase en Tumbes. Pero ¿cuál es la manera co-rrecta de abordarlo en una ciudad como esta y, siendo más específicos, en el CGC? Su potencial pérdida traería consigo la pérdida de valores históricos, arquitectónicos y simbólicos asociados a la ciudad en la que se emplaza. La siguiente investigación bus-ca encontrar los valores patrimoniales con los que cuenta el CGC, ya que la ausencia de una valoración y evaluación adecuadas impide que el inmueble tome la relevancia que merece ante la población local y nacional, lo que dificulta su posible restauración y conservación como patrimonio para su posterior cambio de uso.
Objetivos
Ante la posible desaparición del CGC, la presente investigación tiene como obje-tivo principal:
Determinar con qué valores patrimoniales cuenta el CGC y cómo estos son perci-bidos por su entorno.
Asimismo, se plantean los siguientes objetivos específicos:
Caracterizar los valores patrimoniales predominantes que posee el CGC;
Conocer y describir la influencia del CGC sobre su contexto urbano-social;
Identificar las principales coincidencias y contrastes entre los sujetos patrimonia-les y el CGC.
Marco teórico
Para llevar a cabo el desarrollo del estudio, es necesario entender el concepto de patri-monio cultural. Nieto (2018) asegura que“el patrimonio cultural puede ser definido como todo tipo de manifestacionesfruto del intelecto humano, tanto de tipo tangible, mueble e inmueble, paisaje natural, como intangible, manifestacionesculturales, danzas, etc.” (p. 35).
Otro autor afirma que:
Sin embargo, existe otro concepto intangible de patrimonio que tiene que ver con el prestigio acumulado por una persona o institución [...] En este sentido podemos hablar del patrimonio de lasFuerzasArmadascomo garantesde nuestra seguridad [...] Desde luego integradasen un concepto másamplio en el que intervienen no solo otrasinstancias de la administración, sino la sociedad en su conjunto. (González-Pola, 2015, p. 123)
Además, agrega que incluso la defensa ya no está delimitada solo al simple hecho de la protección del territorio, sino que existe una vocación social. En el Perú, esta vocación no se está reflejando a pesar de que existe.
Adicionalmente a lo ya expuesto, es relevante abordar el concepto de patrimonio cul-tural desde la perspectiva de los sujetos, considerando a estos como una herramienta clave para su valoración. Nieto (2018) indica que la concepción del término hace re-ferencia a dos vocablos,“patrimonio” y “cultura”, cuyas dimensiones de entendimiento están en el primero como “herencia” y en el segundo como “un sistema de creencias y significados consensuados y compartidospor una comunidad” (p. 35). De esta manera:
El patrimonio cultural puede ser definido como una construcción social, entendida esta como la selección simbólica, subjetiva, procesual y reflexiva de elementos culturales (del pasado) que, mediante mecanismos de mediación, conflicto, diálogo y negociación donde participan diversos agentes sociales, son reciclados, adaptados, refuncionalizados, resituados, revitaliza-dos, reconstruidos o reinventadosen un contexto de modernidad. (Nieto, 2018, p. 35)
A partir de la delimitación de estos conceptos sobre patrimonio cultural, podemos concluir que este es una construcción social que hace referencia a la herencia cultural de una determinada sociedad, la cual puede ser tangible o intangible. Dentro de lo intangible, encontramos el prestigio que instituciones como el Ejército han acumula-do en el tiempo en bien de dicha sociedad, ya sea defendiendo la soberanía nacional o mediante su participación activa en la vida urbana. Ahora bien, ¿qué pasa si dicho prestigio empieza a diluirse con el tiempo?
Para esto, Villamón (2017) asegura que el patrimonio porta valores y símbolos cultura-les, por lo que su experimentación esnecesaria para asegurar la incorporación y vigen-cia de dichos valores en la identidad cultural de losgrupos sociales a losque se vincula. López Jiménez y López García (2024) hablan sobre una posible musealización del pa-trimonio intangible, la cual hace referencia a la materialización del mismo mediante la recopilación de elementos asociados a este. Dicho proceso tiene el fin de asegurar su salvaguarda y en él resulta de suma importancia la participación de la comunidad portadora de dicha expresión cultural.
En el Perú, el patrimonio cultural, para ser considerado formalmente, debe pasar antes por un análisis de evaluación de valores históricos, artísticos y tecnológicos, usual-mente manejado por el Estado. Sin embargo, esto no considera la participación de pequeños grupos sociales o individuos que también pueden dar una valoración del patrimonio. Prats (2009) diferencia a estos dos grupos de activación patrimonial como macroactivadores y microactivadores: el primero, con objetivos e impactos a gran es-cala, y el segundo, con un enfoque de subsistencia y con un impacto más bien sobrio en su economía, pero de gran valor en la dinámica sociocultural local.
Según Smith (2006), el patrimonio suele asociarse a lugares de diferentes escalas que causan placer en sus observadores y que, a su vez, son conjuntos de ideas que están vinculadas a la nostalgia, vista esta como una herramienta para sustentar su posición en la sociedad. Nieto (2018) agrega que “los objetos considerados dentro de la esfe-ra patrimonial son valiosos porque las personas les atribuyen ciertas cualidades que desean preservar para la posteridad […] y que a su vez se vinculan a una comunidad particular y a sus descendientes” (p. 127). De esta manera, Gómez (2004), citado en Villamón (2017), propone prestar atención al surgimiento de la sociedad civil, como
un nuevo agente que está tomando parte en la esfera de la valoración del patrimonio. Finalmente, Nieto (2018) reitera que el patrimonio per se no existe, y que es necesaria una valoración para que un bien se convierta en tal. Para ello, propone 13 valores o motivos que justifican las categorías de valor de uso, formal y simbólico.
Hasta aquí, es fundamental comprender que, como afirman varios autores, es impres-cindible involucrar a los sujetos en la valoración del patrimonio, ya que, mediante la experimentación de estos con el mismo, este mantiene su vigencia. Para que aquello ocurra, es esencial que exista una forma física del patrimonio. En ese sentido, cuando hablamos del patrimonio militar en ciudades donde forma o formó parte de su iden-tidad, se vuelve necesario crear una simbiosis entre lo tangible (lo construido) y lo intangible (el prestigio), a fin de que ambospuedan sobrevivir al proceso que llamare-mos descuartelización. Este concepto hace referencia al proceso de pérdida del equi-pamiento militar por el cual pasan las ciudades militarizadas, producto del desarrollo urbano y la modernización. Esto cobra especial énfasis en una ciudad como Tumbes, la que, según el historiador Javier Mendoza (2023), fue llamada“ciudad cuartel”.
Marco contextual
Tumbes es uno de los 24 departamentos que dividen el territorio peruano, y es el más septentrional de la costa. Se divide en tres provincias y 13 distritos, que abarcan una extensión de 466 900 ha. Limita al norte y al este con Ecuador, al sur con el departa-mento de Piura y al oeste con el océano Pacífico. Tiene como capital a la ciudad de Tumbes, la cual pertenece al distrito y a la provincia del mismo nombre.
La ciudad de Tumbes está ubicada a 80° 27’ longitud oeste y 3° 34’ latitud sur. Esta “se caracteriza por tener dos grandes zonas delimitadas por la Av. Tumbes: una es la parte baja y plana; la otra es la parte alta con su topografía irregular y que ocupa aproxi-madamente el 80 % de la ciudad” (Instituto Nacional de Desarrollo Urbano [Inadur], 1999, p. 21). Estas zonas varían en altitud entre unos 4 y 60 m s. n. m. Vale aclarar que la avenida Tumbes es conocida localmente como avenida Panamericana Norte y es la vía más importante de la ciudad. Sin embargo, es solo una variante nacional de la ca-rretera Panamericana en el Perú que no está considerada dentro del recorrido oficial.
Figura 4. Tipos de la vivienda vernácu-la tumbesina. Nota. Plantas y elevación de una vivienda urbana tumbesina (iz-quierda y centro), isometría de un con-junto de tipos de vivienda con galería pública campesina, de playa y urbana de uno y dospisos(derecha).Tomado de Arquitectura vernácula peruana, un aná-lisis tipológico (p. 34), por J. Burga, 2010, Colegio de Arquitectos del Perú.
El CGC se emplaza en la margen derecha del río Tumbes, a tan solo dos cuadras de la plaza mayor de la ciudad, y abarca una extensión territorial de 2.97 ha mientras que la zona urbanizada ocupa 947.77 ha. Está circundado por las calles Tacna, Piura, Benavides y la prolongación de la calle Tarata. El complejo del CGC puede ser visto al ingresar a la ciudad por el lado izquierdo del puente que atraviesa el río Tumbes (ver Figura 3), por donde pasa la variante nacional de la carretera Panamericana Norte que atraviesa el departamento y lo conecta con la frontera ecuatoriana.
Una de las particularidades del territorio tumbesino es su clima semitropical, corres-pondiente a un área de transición entre el régimen tropical húmedo ecuatorial y el desértico de la costa peruana. Este llega a ser considerado “un pedazo de selva en el litoral peruano, por sus características hidrológicas y climáticas muy especiales que lo diferencian del resto de la costa del país” (Inadur, 1999, p. 21).
Su temperatura promedio es de 26 °C, con un pico máximo en marzo (31.7 °C) y míni-mo en agosto (20.5 °C). Asimismo, la ciudad se caracteriza por tener sol durante todo el año, además de precipitaciones que llegan a los 132.33 mm/mes sobre todo en ve-rano, según el Senamhi (2022). Los vientos en Tumbes tienen una dirección predomi-nante del noroeste con una velocidad de 6.5 km/h; además, la ciudad cuenta con el único río navegable de la costa peruana.
En el Perú, existen múltiples muestras de arquitectura vernácula que no solo reflejan la diversidad geográfica del país, sino también su rica herencia cultural y su relación con el entorno natural. La presencia de una arquitectura de este tipo en Tumbes demues-tra la adecuación de su población a las condiciones climatológicas y a una identidad arquitectónica propia. Al respecto, Burga (2010) señala que esta“se caracteriza por in-corporar elementos de gran factura en su carpintería, en especial detalles de filigrana en madera para la creación de zonas de sombra, permitiendo una ventilación natural apropiada para las condiciones de calor imperantes” (p. 31).
Esto no solo se vio reflejado en la materialidad de la vivienda, sino también en una tipología constructiva, Burga (2010) considera, además, que en la arquitectura tumbe-sina el “alar” es un elemento representativo local y constante en la vivienda, ya sea cam-pesina, de playa o urbana. El autor se refiere al “alar” (ver Figura 4) como una extensión de la fachada cuya función principal es generar un espacio de sombra para sus usua-rios; fenómeno que en la ciudad se presenta como un “portal continuo” de uso peatonal. Lamentablemente, esta tipología arquitectónica se ha ido perdiendo, sobre todo en la zona urbana, debido al proceso de modernización y a la aparición del concreto.
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el departamento de Tumbes es el tercero menos poblado del país, con una población de 224,863 en 2017 y una proyección de 270,134 habitantes para 2025. De estos, el 50.48 % son hombres. Por otro lado, la población en áreas urbanas es del 93.7 %, de la cual más del 45 % vive en la capital de departamento.
La morfología urbana de la ciudad de Tumbes puede describirse como una“U” inverti-da (ver Figura 5). De acuerdo con el Plan director de la ciudad de Tumbes (2000-2010) la ciudad se divide en tres grandes sectores que conforman esta estructura:
La Ciudad Antigua: abarca la mayor parte de la ciudad y tuvo como epicentro la pla-za mayor. Es en esta zona donde se construyó la mayor cantidad de cuarteles, dentro de los que se encuentra el CGC.
La Ciudad Intermedia: se encuentra alrededor de un tramo de la avenida Paname-ricana Norte; está delimitada al noroeste por la zona agrícola y al sureste por el te-rritorio del fuerte “24 de Julio”. Siendo este el causante principal de la forma en “U” invertida que adoptó la mancha urbana.
La Ciudad Nueva: conocida también como “Puyango”, este sector fue propiciado por un proyecto de habilitación urbana y que creció alrededor de laavenida Fernando Belaun-de Terry, que se extiende de manera perpendicular a la avenida Panamericana Norte.
Marco histórico
El pasado bélico de Tumbes se remonta a los tumpis, losprimeroshabitantesdel depar-tamento, quienesfueron conocidos por ser grandes navegantes. Estos se especializaron en lapesca, pero sobre todo a la recolección de Spondylus, un tipo de concha del mar del norte peruano con un gran valor en el Imperio inca. Su primera lucha en defensa del te-rritorio empezó en 1532, con el desembarco de Francisco Pizarro, donde el cacique Chili-masa combatió en el estero “La Chepa”. Sin embargo, según Espinoza (2016), el resultado no fue favorable frente a losespañoles, lo cual dejó abiertaslaspuertasdel Imperio inca.
Figura 6. Plaza Mayor de Tumbes ha-cia 1925. Nota. En la imagen se puede observar el antiguo cabildo y la iglesia mayor. Tomado de Historia de Tumbes, por iPerú, s. f., (https://www.iperu.org/ historia-de-tumbes-peru
Durante el Virreinato del Perú, Tumbes fue una tenencia olvidada del corregimiento de San Miguel de Piura, que se encontraba bajo la jurisdicción de la Audiencia de Lima. A pesar de su aparente aislamiento, no fue ajena a los movimientos libertariosque se pro-dujeron a partir de 1810. Según el INEI (2000), a las 9:00 a. m. del 7 de enero de 1821 en cabildo abierto, los tumbesinos expresaron su deseo de liberarse del yugo español. Así, Tumbes se convirtió en una de lasprimerasciudadesen declararse libre de la colonia.
Con la creación de la República, el territorio nacional fue dividiéndose y reorganizán-dose. No obstante, según Carlín (1977), no fue sino hasta el 25 de noviembre de 1942 que —después de la participación del pueblo tumbesino en la defensa del territorio peruano en la guerra con Ecuador— Tumbes fue elevado a la categoría de departa-mento, como reconocimiento por su apoyo al país durante dicha guerra.
Paraentender lamanchaurbanatumbesina, según el Inadur (1999),se deben tener en cuen-tacinco factoresestructurantes: el río Tumbes, que bordea alaciudad con dirección sur-nor-te;lasquebradasnaturales;su topografíaconformadapor cerros;el tramo alterno delacarre-tera Panamericana Norte y, finalmente, la localización progresiva de instalacionesmilitares.
Su ocupación se inició cerca del río y la plaza mayor, en la que se concentraban lasprin-cipales instituciones locales, entre ellas el cabildo y la iglesia (ver Figura 6). En 1909, se puso en servicio el ferrocarril Tumbes-Puerto Pizarro, cuyo recorrido marcó un nuevo eje de crecimiento urbano en la ciudad y, tras su cierre en 1949, se convirtió en lo que se conoce actualmente como la avenida Panamericana Norte.
Debido al aumento de los conflictos en la frontera con Ecuador, en 1935, el Batallón de Zapadores N.° 1 (BZ1) es enviado a Tumbes, quienes eran soldados dedicados a la construcción de puentes y otras estructuras en tiempos de guerra, en 1936 estos iniciaron la edificación del CGC, el primer cuartel moderno de la ciudad. Dos años más tarde por encargo del presidente Óscar R. Benavides ayudarían a la construcción del primer puente y malecón de la ciudad.
Según Marín (2015), entre 1943 y 1944 las FF. AA. expropiaron distintos terrenos de Tumbes, que luego servirían para lasdiferentesconstrucciones militares, como el local de la Comandancia General, el Servicio de Intendencia y las viviendas de los oficiales. Estas edificaciones continuaron durante las décadas de 1950 y 1960, periodo en el que se llevó a cabo la construcción del Fuerte Abraham Carrasco Granda, el Cuartel de Pontoneros, el Cuartel Chamochumbi y el Fuerte 24 de Julio.
A finales de la década de 1960, se construyó un nuevo puente para la ciudad, esta vez siguiendo la antigua vía del ferrocarril, lo cual marcaría un nuevo eje de crecimiento ur-bano en la década siguiente. En busca de una zona más segura contra losdesbordes del río, en ladécada de 1980 se iniciaron los“programasde habilitación urbana, con lasurba-nizaciones Andrés Araujo Moran y José Lishner Tudela en sus primera y segunda etapas, durante el gobierno del expresidente Fernando Belaúnde Terry” (Inadur, 1999, p. 44).
En losúltimos años,Tumbes ha continuado su crecimiento alrededor de lostres sectores mencionados, sobre todo en la ciudad antigua y la nueva. Sin embargo, continúa estan-do desarticulada. En 2021, se inició el expediente técnico para la construcción de la Vía Evitamiento, la cual pretende atravesar el Fuerte 24 de Julio, para unir la ciudad nueva y antigua. No obstante, este se sigue negando a ceder losterrenos para su construcción.
Historia del Cuartel General Coloma y la Batalla de Zarumilla
Con la independencia del Perú se inició laerarepublicana y con ella el nacimiento del Ejér-cito Nacional, que después se convirtió en el Ejército del Perú. Este necesitó de edificacio-nesy planteles adecuados para la vida militar; sin embargo, losespacios donde el Ejército Nacional se desenvolvía no eran losapropiados. Dichosplanteleseran muy antiguos, poco compatibles con los nuevos requerimientosy, además, se encontraban en pésimo estado. Esto provocaba que lasedificaciones fueran poco salubres, sobre todo loscuarteles.
Luego de la guerra con España, el Ejército entre los años 1867-1879, entró en un periodo de desactivación, principalmente en efectivos, renovación y reabastecimiento logístico, influen-ciados por factores políticos principalmente, resultando en la derrota de la Guerra con Chile. (CPHEP, 2001, p. 146).
Finalizada la guerra con Chile, se inició un proceso de reconstrucción del ejército, por lo que en 1896 se llevó a cabo la contratación de la Misión Militar Francesa. Esta tenía como objetivo principal traer lo mejor de la tradición militar francesa para enriquecer los valores nacionales. Asimismo, ayudó al desarrollo de estrategias, tácticas y otros aspectos de la vida militar.
En 1924, como parte de dicha misión, se creó, por Decreto Ley N.° 4936, el denominado “Fondo para la Defensa Nacional”, un presupuesto destinado al fortalecimiento de las FF.
AA. del cual surge el “Proyecto de Cuarteles Modelo”, que tuvo como finalidad la cons-trucción de instalaciones modernas, amplias, higiénicas y cómodas para el ejército.
En diciembre de 1935, se nombra la Comisión que realizará el estudio del “Proyecto de Cuarteles Modelo” deacuerdo alaregión geográficay alasdiferentesarmasdel Ejército […] recomendaba, para cada región, el tipo de edificación a construir y losmaterialesde construcción másadecua-dosausar, así como las“particularidades” atener en cuenta, pertinentesacadaarma. (Asociación de Ingenieros Militares General de División José del Carmen Marín Arista, 2015, p. 7)
Según Vargas y Urbano (2017), dicho proyecto tuvo como arquitecto a Héctor Velarde, profesor de la Escuela Militar de Chorrillos, quien plasmó sus enseñanzas en el libro Nociones y elementos de arquitectura y quien determinó una línea tipológica para el diseño de cuarteles en el Perú. En este se indica lo siguiente:
Un pabellón de acuartelamiento debe, ante todo, satisfacer la seguridad, lahigiene y larapidez en los locales […] Los dormitorios, si es posible, deberán presentar los mismos caracteres de higiene que las salas de hospitales […] Por lo general se procura que los edificios del cuartel formen pabellones separados e independientes ubicados alrededor de una gran superficie […] Luz, ventilación y vigilancia, así como seguridad exterior, son los factores capitales que deben considerarse en la construcción de un cuartel. (Velarde, 1933, p. 78)
Asimismo, agrega que estos cuarteles deben estar cercados por muros altos, pocas puertas, y sin ventanas que abran directamente a la calle, para evitar las deserciones y el contacto con el exterior. Para todas estas indicaciones, realizó un boceto que com-paró con un cuartel general construido en Lima (ver Figura 7).
Con un ejército fortalecido, el Perú se encontraba mejor preparado para una batalla que no tardaría mucho en llegar. En 1936, en Washington, mientras se discutía la fron-tera entre Perú y Ecuador, este último “presentó una línea que abarcaba prácticamen-te las provincias peruanas de Tumbes, Jaén y Maynas [...] El Perú rechazó terminante-
Figura 7. Boceto extraído del libro del arquitecto Héctor Velarde. A la izquierda, una distribución tipo (sin indicar el significado de la numeración), a la derecha, distribución del Cuartel Gutiérrez Candia, actual sede de la Policía Montada (Deppolmon Potao). Nota. Nociones y elementos de Arquitectura (Velarde, 1933).
mente la pretendida línea ecuatoriana” (Ureta, 1953, p. 21). Sin embargo, según Julca (2017), los antecedentes del conflicto entre dichas repúblicas datan desde el inicio de su fundación como estados independientes del dominio español.
Debido al clima tenso y con la finalidad de lograr posicionarse en un espacio geográfi-co idóneo para fines defensivos, el ejército inició la construcción de puestos de vigilan-cia y cuarteles en toda la frontera norte. Es así como Tumbes se convierte en territorio clave para la defensa. En 1935, en el documento N.° 179-B enviado por el Gabinete Militar del Ministerio de Guerra, se indicó que el Batallón de Zapadores N.° 1 debía ir a Tumbes y permanecer en esa localidad hasta nueva disposición, con la misión de resguardar y vigilar la frontera con el Ecuador.
Posteriormente, mediante resolución del 16 de noviembre de 1936, se dispuso que este batallón sería el que iniciaría la construcción de su propio cuartel, llamado ini-cialmente Cuartel para el Batallón de Zapadores N.° 1, siendo el primer cuartel en la guarnición de Tumbes. No es hasta el 7 de noviembre de 1939 que, mediante decreto supremo, dicho cuartel pasa a llamarse Cuartel General Coloma (ver Figura 8). Este decreto asignó nombres de personajes de la historia nacional a los cuarteles recién construidos o totalmente refaccionados.
La tensión en la frontera solo aumentó con la construcción de las instalaciones y pues-tosmilitaresde ambospaíses. Durante este periodo, el CGCjugó un rol de suma impor-tancia. Sus instalaciones sirvieron a los distintos batallones que llegaban a la ciudad, siendo este un punto de concentración y posterior movilización a la zona de enfrenta-miento en la frontera. Rodríguez (1989) cuenta que se movilizaban en camiones milita-res y quedaban alojados por un breve tiempo en el Cuartel Coloma, para luego seguir
Figura 8. Cuartel General Coloma en la ciudad de Tumbes. Nota. Aerofoto-grafía de la ciudad de Tumbes en 1943, destacando la magnitud del cuartel (sombreado en rojo) con respecto a la ciudad. Tomado de [Fotografía sin título], por el Servicio Aerofotográfico Nacional, 1943, Archivo del Servicio Ae-rofotográfico Nacional.
su rumbo a la frontera. La actuación inmediata de los militares acantonados en el CGC fue crucial para la victoria del ejército peruano frente a las tropas ecuatorianas.
Eran las once de la mañana del día 5 de julio de 1941, las tropas del Batallón de Infantería N°5 acantonados en el cuartel “Coloma” de Tumbes, efectuaban la acostumbrada limpieza del armamento y material como todos los sábados. De pronto la Corneta de la Guardia de Pre-vención tocó “Generala”, seguido de la llamada de Oficiales y por último paso ligero […] que desde ya significaba una situación de alarma […] lastropasecuatorianas, estaban atacando los puestos de vigilancia del Sector de AguasVerdes en la frontera. (Rodríguez, 1989, pp. 21-22).
Aquel día, el ejercito ecuatoriano
atacó los puestos peruanos de La Palma, Aguas Verdes, Lechugal y Quebrada Seca, siendo re-chazados por los puestos policiales y los batallones de Infantería No 1 y N° 5 [...] El 22 de julio Ecuador reinició losataquesdesencadenando el 23 labatallade Zarumilla. (CPHEP, 2001, p. 313).
Esto ocasionó que el Comando Agrupamiento Norte decidiese pasar a la ofensiva y penetrar en territorio ecuatoriano, llegando hasta Machala (capital de la provincia de El Oro) y logrando con esto la victoria del ejército peruano en el frente norte.
Es indudable que la rapidez del avance de nuestras tropasen territorio ecuatoriano motivó en parte el “Acuerdo Talara”, mediante el cual […] El Ecuador aceptaba lascondiciones impuestas por el Perú, llegándose a convenir la cesación del fuego por ambas partes, a contar de las 18 horas del 31 de julio. (Ureta, 1953, p. 227)
Finalmente, para solucionar las divergencias, el 26 de octubre de 1998, ambas repú-blicas decidieron firmar el “Acta Presidencial de Brasilia”, con la que se logró cesar la disputa territorial. Después del fin de la batalla de Zarumilla, el CGC continuó con su rol de formación, pero también asumió un rol social en la vida urbana, de la misma ma-nera que lo venía haciendo desde su construcción. El ejército ayudó en la construcción de carreteras, equipamiento en beneficio de lospobladores, el aeropuerto de Tumbes, etc. Asimismo, apoyó durante las inundaciones causadas por el fenómeno El Niño e incluso durante la pandemia del COVID-19.
Al pasar los años, las instalaciones del CGCpasaron de servir de alojamiento del BZ N.º 1 a ser ocupadas por el Batallón de Infantería N.° 39; y luego, por el Grupo de Artillería de Campaña N.° 1. Actualmente, el CGCse encuentra ocupado por el Batallón de Infan-tería Motorizado (BIM) “Cusco” N.° 23, con solamente 100 efectivos en labor.
Metodología
Para responder a las interrogantes que se plantearon en esta investigación, se utilizó un enfoque cualitativo y un método transeccional de alcance analítico. Lapesquisa usó una estrategia metodológica de recopilación de información. Tuvo un nivel y carácter descriptivo; además, se utilizaron los métodos planteados por Álvarez-Gayou (2005), de análisis y recopilación de datos, para su posterior triangulación e interpretación, así como las técnicas de observación y autoobservación, entrevistas semiestructuradas, fotografía, revisión historiográfica y análisis documentario (ver Tabla 2).
Se trabajaron tresaspectos primordiales para la triangulación de técnicas e instrumen-tos ya mencionados: el objeto patrimonial, los sujetos principales y los valores patri-moniales. Con respecto al objeto patrimonial, se realizó la revisión de documentación, al igual que la observación, con el objetivo de llevar a cabo un análisis físico-espacial, funcional, contextual e histórico, seguido de la triangulación de dichos aspectos, reco-mendada por Vargas (2011) como estrategia de validación de datos.
Respecto de los sujetos patrimoniales, estos se dividieron en cinco unidades de análisis (ver Tabla 2) y, a su vez, en dosgrandes grupos (internos y externos) según la manera en
Tabla 2. Sujetos patrimoniales y técnicas de investigación | |||||
Actores internos | |||||
Unidad de análisis | Unidad muestral | Unidad informante | Nivel de implicación | Técnicas | Objetivo y método |
UN1: Personal castrense | Tres militares | Soldado en servicio 1 | Alto | Entrevista semiestructu-rada | OE1: Caracterizar los valores patrimoniales predominantes que posee el CGC. OE2: Co-nocer y describir la influencia del CGC sobre su contexto urbano-social OE3: Identificar las principales coincidencias y contrastes entre los sujetos patrimoniales y el CGC. |
Ex-soldado del CGC 1 | Alto | ||||
Ex-soldado del CGC 2 | Alto | ||||
Actores externos | |||||
Unidad de análisis | Unidad muestral | Unidad informante | Nivel de implicación | Técnicas | Objetivo y método |
UN2: Vecinos del entorno | Tres vecinos | Vecino 1 | Alto | Entrevista semiestructu-rada | OE1: Caracterizar los valores patrimoniales predominantes que posee el CGC. OE2: Co-nocer y describir la influencia del CGC sobre su contexto urbano-social OE3: Identificar las principales coincidencias y contrastes entre los sujetos patrimoniales y el CGC. |
Vecino 2 | Alto | ||||
Vecino 3 | Alto | ||||
UN3: Poblado-res de Tumbes | Tres pobladores | Poblador 1 | Medio | ||
Poblador 2 | Medio | ||||
Poblador 3 | Medio | ||||
UN4: Expertos | Patrimonio militar | Arquitecta Giovanna Balarezo | Alto | ||
Historia Tumbesina | Historiador Javier Men-doza Voyager | Alto | |||
Patrimonio militar | Arquitecto Diego Celis | Alto | |||
UN5: Funciona-rios del gobier-no local | Proyectista | Carlos Ramirez | Medio | ||
Regidor | Bach. Mliton Cruz Perez | Medio | |||
Alcalde | Hildebrando Antón Navarro | Medio | |||
Tabla de muestra de las cinco unidades muestrales. Adaptado de la tabla de Mechato (2020) | |||||
que interactúan con el objeto, con base en laclasificación planteadapor Balarezo (2019). Para todosellosse llevaron acabo entrevistassemiestructuradasfísicasy virtuales, con el fin de responder laspreguntasplanteadasen la investigación. Asimismo, dado el tiempo limitado y la ubicación del objeto, se consideró un mínimo muestral representativo. To-daslasentrevistas físicas se llevaron a cabo entre las 10 a. m. y 4 p. m., en losalrededores del CGC, la Plaza de Armas de la ciudad, la Municipalidad de Tumbes y dentro del CGC. Estas se realizaron a sujetos desde los 15 años hasta personas de la tercera edad, con el propósito de analizar sus diferentesperspectivas sobre el objeto de estudio.
Finalmente, con respecto a los valores patrimoniales, se aplicó la tabla planteada por Nieto (2018). A través de las entrevistas semiestructuradas, se formularon preguntas que buscaron conocer las estimaciones de valor según la perspectiva de cada sujeto de estudio y su relación con el objeto; además, se pidió que cuantificaran cada cate-goría de patrimonio, con una estimación del 1 al 3, donde 1 es bajo, 2 medio y 3 alto. Cabe mencionar que, en cada unidad muestral, a excepción de la Unidad 4 y 5, los en-trevistados prefirieron solo dar un nombre o mantenerse anónimos, por lo que, para la unificación de los datos, se decidió mantenerlos a todos bajo anonimato.
Presentación de resultados y discusión
El CGCse presenta como un conjunto de edificaciones que sigue la trama urbana mar-cada por la carretera Panamericana Norte. Se encuentra emplazado en pleno corazón de la ciudad, a tan solo una cuadra y media de la plaza mayor, frente al malecón que da hacia el río. El diseño de su conjunto es simétrico (ver Figura 9) y su ingreso principal se orienta hacia el río, dando la espalda a la ciudad; esto, sumado al muro ciego que lo circunda, genera inseguridad y desvincula a los vecinos del malecón.
Sabiendo el motivo histórico de su construcción, se puede afirmar entonces que su emplazamiento no fue decidido al azar, puesto que este tuvo acceso al centro admi-nistrativo de la ciudad, pero a su vez se mantuvo en la periferia (ver Figura 8). De igual manera, se ubicó en una zona que facilitó la movilización de los soldados hacia la zona de batalla, posiblemente usando para esto el ferrocarril que recorría lo que ahora es la avenida Panamericana Norte y cuya estación inicial se encontraba en el cruce con la calle Miguel Grau, a solo media cuadra de donde se emplazó el cuartel. Finalmente, se contemplaron la topografía de la ciudad y el río, los cuales también delimitaron y estructuraron su emplazamiento, siendo la zona donde se construyó la más plana e idónea para dicho fin.
Para cada edificación se utilizó el art déco como estilo arquitectónico, destacando en-tre ellosel edificio de administración de oficiales (ver Figura 10) por ser el único de dos pisos y el que, además, marca el ingreso, funcionando como cerebro y visor general del conjunto. En su mayoría, las edificaciones dentro del conjunto cuentan con un re-cibidor o hall conectado a un corredor que ayuda a distribuir losambientes(ver Figura 11), pero que a su vez se alinea con la orientación predominante del viento en Tumbes, logrando su correcta ventilación.
Puesto que el CGC formó parte del conjunto de cuarteles construidos durante el “Proyecto de cuarteles modelo”, se deduce que el ingeniero militar a cargo de su diseño y construcción fue formado bajo las enseñanzas del libro Nociones y ele-mentos de arquitectura del arquitecto Héctor Velarde; esto se puede sustentar con la disposición de su planta. Asimismo, se observa la introducción de características arquitectónicas inspiradas en la arquitectura vernácula local, como el alar urbano y los balcones corridos abiertos —como en el caso del edificio de administración de oficiales— y, además, carpintería realizada en madera con detalles de celosía en ventanas y puertas (ver Figura 12).
Actualmente, el CGC, a diferencia de muchos otros cuarteles construidos en su época, mantiene aún gran parte de su conjunto sin modificaciones; sin embargo, sus instala-ciones se encuentran en muy mal estado. Este estado de conservación espercibido de manera negativa por la mayoría de sus vecinos, quienes aseguran que no aporta nada a la ciudad —ni siquiera con la seguridad—, llegando incluso a pedir su desaparición.
Para la selección de cada unidad de análisis, se pensó en cada actor influyente con el objeto. De esta forma, se incluyó directamente al personal castrense, seguido de los ve-cinos del entorno y lospobladores tumbesinos, catalogándolos como microactivadores del patrimonio, ya que son estos los que tienen mayor capacidad de sentir un nivel de pertenencia con el objeto. De la misma forma, para las dos unidades restantes se es-cogió a funcionarios del gobierno local y expertos sobre el tema, siendo estos los ma-croactivadores, yaque actúan como nexo directo con el Estado y representan el sustento académico para llevar a cabo su activación en la esfera de lo patrimonial. Los primeros resultados, en forma de extractosde entrevista, se pueden observar en la Figura 13.
Respecto de la familiaridad del sujeto con el objeto, se obtuvo como única unidad en mostrar identidad al personal castrense (ver testimonios en la Tabla 3). Esto se explica, como indica Balarezo (2019), debido a la habitualidad, la familiaridad y la memoria
de los afectos relacionada con las experiencias vividas en un recinto militar; esto re-presenta para el personal castrense un hito simbólico en su vida. Este vínculo es com-prensible, ya que ninguna de las otras unidades de análisis ha podido experimentar el objeto desde su interior. Por otro lado, los entrevistados de esta unidad mencionaron el rol importante que tuvo el CGCen la vida urbana de Tumbes, indicando que los fines de semana la ciudad “se teñía de verde” debido a la cantidad de soldados que salían de los cuarteles y generaban dinámicas comerciales alrededor de la plaza y el mercado.
La investigación arrojó también que existe un cambio de percepción de los vecinos del entorno con respecto al objeto. Si bien existe un distanciamiento físico-espacial con el objeto, este anteseravisto de manerapositiva, yaque contribuía en la seguridad y cuida-do de los vecinos (ver testimonios en la Tabla 4). Sin embargo, con el tiempo, la interac-ción del barrio con el CGCdisminuyó hasta ser imperceptible paralosvecinos, lo que ge-neró resentimiento hacia el mismo y que se pida, en su mayoría, el cambio de uso. Esto podría explicarse por la disminución de efectivos y el recorte de presupuesto de las FF. AA., lo cual provocó que lasdinámicasde los sujetos y el objeto cambien, sumado al cre-cimiento urbano de la ciudad, que demanda nuevos espacios públicosy equipamiento.
En cuanto a los pobladores tumbesinos, en un primer acercamiento a la investigación, se preguntó a quienestransitaron por la plaza mayor de la ciudad un día viernes si cono-cían el CGC, obteniendo como resultado que lamayoría de losjóvenesy algunosadultos desconocían y demostraban lejanía con el objeto. Por otro lado, la mayoría de adultos y personas de la tercera edad conocían su ubicación y relevancia, mencionando su rol en la batalla de Zarumilla. Al realizar las entrevistas, se pudo profundizar y se obtuvo como resultado que el cuartel fue de ayuda para la población (ver testimonios en la Tabla 5), puesformó jóvenesal servicio de la patria y losinstruyó en diferentesoficios que, poste-riormente, les sirvieron fuera de la vida militar. Esto demuestra que el paso del tiempo y el conocimiento de la historia es un factor determinante en la apreciación de los sujetos patrimoniales hacia el objeto, el cual formó parte activa en la vida de sus ciudadanos.
La investigación evidenció que los funcionarios de la municipalidad (ver testimonios en la Tabla 6) demostraron tener mayor conocimiento sobre el CGC; a su vez, lo con-
Tabla 3. Matriz de reflexiones finales sobres las entrevistas (Actores internos) | |||
Actores internos: personal castrense | |||
Mujer - 22 años | Hombre - 45 años | Hombre - 42 años | |
Reflexiones | "Si me parece bien que exis-tan cuarteles en la ciudad. Conozco el CGC, aunque no he servido ahí directamente" | "Yo he servido, pero consi-dero que los cuarteles ya están en vano. Deberían de reubicarlos… Sobre todo los que están en la ciudad" | "Los cuarteles ya no deben de estar en la ciudad con las personas, es peligroso… tener los cuarteles cerca, los hace sentir inseguros" |
Fortalezas y deblidades | "Me parece que si representa la arqui-tectura de Tumbes… Con un adecuado manteni-miento podría formar parte del bien cultural" | "Claro que han ayudado, eso no tiene duda. Pero ya están en vano. Antes ha formado parte de aspectos importan-tes en la historia. Pero ahora no" | "Ha sido muy importante para la historia de Tumbes y del Perú, nadie lo duda... Pero ahora ya no hay guerras y solo ocupan espacio" |
Otros usos | "Podría usarse con fines cultu-rales. Podría servir para mos-trarle al pueblo de Tumbes cuál es la historia de esta ciu-dad" | "Hasta lo alquilan, es bueno si quieren hacer un merca-do. Un museo o centro cultural también puede ser" | "He escuchado que quieren volverlo una terminal o un mercado. Eso traería trabajos y podría modernizar un poco la ciudad" |
Nota: El formato de la tabla es adaptado de la tabla de valores patrimoniales de Montañez (2016). Elaborado con la base de datos de los sujetos entrevistados en el 2023. | |||
Tabla 4. Matriz de reflexiones finales sobres las entrevistas (Actores externos) | |||
Actores externos: vecinos del entorno | |||
Mujer - 73 años | Mujer - 19 años | Hombre - 49 años | |
Reflexiones | "Me parece que no debe estar… Antes nos cuidaban, con un servicio médico. Ahora no hay servicio para nosotros" | "Conozco poco… No me gusta que esté en nuestra localidad, debería estar un poco más lejos" | "Sólo sé de su existencia. Pero no me gusta donde está. Debe-rían salirse de la ciudad e ir a otros espacios. Ahorita no hacen nada" |
Fortalezas y debilidades | "Sé que forma parte de la historia de Tumbes, pero no considero que deba ser considerado como patrimo-nio de la nación" | "Nos ha ayudado en la gue-rra, tiene mérito porque defendió Tumbes. Pero hace tiempo que está muy descui-da-do" | "En su momento formaron parte de la histo-ria de Tum-bes... No creo que tenga mérito para ser patrimonio. A laspersonas ya no les importa loscuarteles" |
Otros usos | "Quieren hacerlo una ter-minal. Creo que es la mejor inversión que se hace, en serio. Centro cultural tam-bién puede ser" | "Sería un mejor aporte si es convertido en terminal te-rrestre o centro comer-cial. Cualquier otra cosa que no sea un cuartel sería mejor" | "Si construyen una terminal terrestre o un centro comercial habría más público y nos po-dría convenir. No creo que a las perso-nas les interese que sea un centro cultural" |
Nota: El formato de la tabla es adaptado de la tabla de valores patrimoniales de Nieto (2018). Elaborado con la base de datos de los sujetos entre-vistados en el 2023. | |||
Tabla 5. Matriz de reflexiones finales sobres las entrevistas (Actores externos) | |||
Actores externos: pobladores de Tumbes | |||
Hombre - 63 años | Mujer - 56 años | Mujer - 35 años | |
Reflexiones | "De lo poco que sé, no me parece que estén en la ciu-dad… Este cuartel fue testigo de aspectos importantes en la historia de Tumbes" | "Antes habían muchos jóve-nes que ser-vían a la patria, ahora no… Yo pienso que deberían de darle otros usos pero para la comunidad" | "Tengo un vecino que le dieron un traba-jo y ha estu-diado ahí. Creo que si for-ma parte de la identidad de Tumbes" |
Fortalezas y debilidades | “Yo considero que sí tiene mérito para ser considerado un bien patrimonial de la nación, y forma parte de la identidad Tumbesina" | "Siento que fueron impor-tantes antes, pero ya no repercuten en el bienestar de nosotros" | “Forma parte de la historia de Tumbes, no debería ser demolido" |
Otros usos | "No me parece que vaya a ser demolido para ser un centro comercial o terminal terrestres. Sí podría usarse para fines culturales, eso sí" | "Yo creo que sí debería ser demolidio. Deben ceder terrenos porque Tumbes está atrasado. Parece que Tum-bes no es parte del Perú" | "Creo que debería mante-nerse como un cuartel" |
Nota: El formato de la tabla es adaptado de la tabla de valores patrimoniales de Nieto (2018). Elaborado con la base de datos de los sujetos entre-vistados en el 2023. | |||
doi: https://doi.org/10.21754/devenir.v13i25.2238
sideran un territorio clave para el desarrollo urbano de la ciudad, mostrándose total-mente a favor de su cambio de uso.
Por último, en cuanto a los expertos (ver testimonios en la Tabla 6), la investigación arrojó que su formación y acercamiento al tema lespermitieron destacar aspectos his-
Tabla 6. Matriz de reflexiones finales sobres las entrevistas (actores externos funcionarios y expertos) | |||
Actores externos: Funcionarios del gobierno local | |||
Carlos - 30 años (Proyectista) | Milton - 45 años (Regidor) | Hildebrando - 62 años (Alcalde) | |
Reflexiones | "Los cuarteles ya no son necesarios, ya no hay guerras… Deberían cederlo para un nuevo tipo de equipamiento". | "Si hablamos como población, algunos cuarteles deberían de salir de la ciudad". | "Fue un cuartel usado para la guerra del 41, está ubicado en la zona céntrica de la ciudad. La mayor cantidad de personal militar ha estado ahí". |
Fortalezas y debilidades | "Tiene valores arquitectónicos locales. En cierta forma es parte del patrimonio Tumbesino". | "Es parte de la historia de Tumbes. Pero es una disyuntiva, es importante, pero si lo vemos desde otro ángulo, hay necesida-des de la población". | "Antiguamente eran un apoyo, pero en la actualidad no tienen mucha representación. No se conoce lo que tiene dentro, se tiene que dar a conocer, las fortalezas que tiene". |
Otros usos | "Podría usarse como museo, aunque no toda la zona, eso depende del mi-nisterio. Se debe buscar la manera de darle un uso para la población". | "Necesitamos un espacio arqueológico o un museo. Creo que se debería mantener buscando dos cosas, la seguridad y la historia". | "Yo considero que debe coservarse y que tiene el potencial de ser considerado un patrimonio para la nación. Venderlo sería quitarle el legado histórico que posee". |
Actores externos: Expertos | |||
Mendoza (Historiador tumbesino) | Celis (Investigador del patrimonio militar) | Balarezo (Investigadora del patri-monio militar) | |
Reflexiones | “La vida militar ha marcado a Tumbes historicamente, desde siempre” | “A pesar de que el edificio ya no cumpla una funcion militar, pienso yo que deberia conservarse por su valor historico primero y como representacion de la arquitectura vernacula local” | “Especialmente en el tema de frontera yo sí creería que tiene todo el mérito para que sea considerado como patrimonio de la nación” |
Fortalezas y debilidades | “Hasta el año 93 tenía prestancia en la ciudad, porque seguía siendo una ciudad cuartel... debería mantenerse tal vez no en toda su magnitud, pero si con cierto simbolismo y presencia cultural” | “Al ser un edificio en el que todo pasa de manera interna, no tiene contacto con el tejido urbano... y ese es un problema para la gente que lo rodea” …. “Como edificio me parece una belleza, porque es un claro ejemplo de como era un cuartel en la epoca pre-moderna” | “Tenemos que trabajar porque sino estos predios van a desaparecer. Porque son agujeros negros, que causan fragmenta-ción en la ciudad en vez de integración…” |
Otros usos | “ Hay que recordar que durante una época la gente iba a recrearse ahí porque en tumbes no habia muchos lugares donde hacer deporte” | “Soy consciente de que los cuarteles construidos, a inicios del siglo 20 no satisfacen las necesidades de un cuartel contemporáneo… al no tener una fun-ción militar clara termina volviéndose en un problema...” | “Si hacemos un estudio urbano en Tumbes, seguramente se necesitarán muchísimas cosas más que un Plaza vea. Hay ejemplos de cómo se ha incluido el patrimonio militar dentro de sus ciudades, porque esas ciudades eran todo patrimonio militar…” |
Nota: El formato de la tabla es adaptado de la tabla de valores patrimoniales de Montañez (2016). Elaborado con la base de datos de los sujetos entrevistados en el 2023. | |||
doi: https://doi.org/10.21754/devenir.v13i25.2238
tóricosy formalesdel CGCque lapoblación o losvecinosno encontraron. Sin embargo, no propusieron alternativas fuera de su inserción como parte del patrimonio cultural.
Como síntesis final de los sujetos, se elaboró una gráfica (ver Figura 14) que muestra la sumatoria del valor cuantificado de la familiaridad y el conocimiento observados en cada unidad de análisis con respecto al objeto; se confirmó que es el personal cas-trense el que tiene mayor acercamiento con el objeto de estudio. Vale resaltar que el estudio presentó limitaciones, ya que el tamaño de la muestra no fue calculado esta-dísticamente y se incluyeron los sujetos que expresaron una participación voluntaria durante los días de trabajo de campo.
Respecto de los valores patrimoniales asociados al CGC, todos los participantes coincidieron en que el objeto cuenta con un valor simbólico asociado a lo histórico. Sin embargo, cada unidad determinó diferentes valores de acuerdo con sus conoci-mientos y apreciaciones.
De esta manera, el personal castrense expresó fuertemente que los valores patrimo-niales del CGC son principalmente los simbólicos y formales, asignando además die-ron puntajes de promedio alto en la mayoría de las categorías. Este grupo de análisis destacó los valores histórico, de existencia y de legado; asimismo, hizo énfasis en lo técnico-artístico y en el valor de conjunto. Los resultados obtenidos evidencian una posición más positiva respecto a los otros microactivadores, quienes no consideraron
que tuviera otrascategorías patrimoniales destacables fuera del valor simbólico-histó-rico ya mencionado. Esto se puede contrastar con los valores obtenidos en la investi-gación de Balarezo (2019), en la que se obtuvieron valores parecidos.
Los vecinos del entorno mostraron una postura más variada. Acerca del valor de uso, expresaron una baja valoración en la mayoría de subcategorías. En lo alusivo al valor formal, esta se mantuvo igual de baja, destacando levemente el valor técnico artístico. En el valor simbólico, losentrevistados no pudieron negar el peso histórico del CGC; de la misma forma, destacaron su valor de imagen.
Los pobladores de Tumbes manifestaron una posición neutral con respecto a los valo-res patrimoniales de uso, formal y simbólico del caso de estudio, con la excepción de los valores simbólico-histórico y de imagen. Esta valoración es bastante parecida a la de los vecinos del entorno, pero menos severa. Agregaron, al igual que los vecinos del entorno, que el CGC no destacaba en sus valores formales, ya que para ellos su arqui-tectura tampoco era atractiva. Este resultado coincide con lo obtenido por Balarezo (2019), donde estas mismas unidades de análisis respondieron de la misma manera: resaltando lo histórico, pero sintiéndose ajenasal bien patrimonial. Esto confirma, una vez más, que los recintos militares inmersos dentro del tejido urbano solo crean inco-modidad en su entorno.
Los funcionarios municipales expresaron sus apreciaciones sobre el objeto de la ma-nera siguiente: para el valor de uso, se destacó la subcategoría económica; esta podría explicarse por las oportunidades de generar ingresos que presenta el bien cultural como predio. Sin embargo, la postura tomada con respecto a los valores funcionales, sociales y científicos esmásbien neutral. En lo referido al valor formal, se identificó una consideración positiva para el valor técnico o artístico del objeto, haciendo referencia a la importancia en el diseño del inmueble, que evidencia reminiscencias de la arqui-tectura vernácula local, así como su antigüedad y la incorporación del concreto como material constructivo en la región. Asimismo, destacan su valor de conjunto y origina-lidad por ser el único en este estilo en la región. En el valor simbólico, se mostró una posición con altascalificaciones en lo histórico y de legado; esto está asociado a los su-cesos históricos acontecidos en la batalla de Zarumilla, de la cual el CGC formó parte.
Los expertos dieron a conocer su postura desde una perspectiva académica del objeto. Estos coincidieron en que el mismo destaca en las categorías de valor formal e histórico, dando lacalificación másaltaparalastressubcategoríasdel valor formal; uno delosexper-tosmencionó queeste erauno delospocoscuartelesen el Perú queaún no hasufrido mu-tilaciones o adiciones. La formación académica y la familiaridad con el patrimonio militar lespermitió alosexpertostener una visión máscontemplativa e historicista del CGC, apre-ciando sus peculiaridades arquitectónicas y exaltando su valor como posible patrimonio de la nación. Sin embargo, esto esajeno a lo que opinan sus microactivadores, quienes, si bien destacan sus valores históricos, no tienen una visión de conservación del patrimonio ni entendimiento del valor arquitectónico del protorracionalismo en el Perú.
A manera de síntesis, se realizaron cinco gráficas radiales para cada unidad de análisis (ver Figuras 15 y 16), en las cuales aparecen sus valoraciones con respecto al objeto, buscando así hacer una comparativa de los resultados obtenidos. En estas se podrán observar cuáles fueron los valores patrimoniales predominantes, así como las coinci-dencias y los contrastes por unidad.
Conclusiones y reflexiones finales
Con respecto a la pregunta general de investigación, referida a si existen o no valo-res patrimoniales asociados al Cuartel General Coloma, se puede concluir que estos sí existen. Estos valores se enfocan de distintas maneras dependiendo del sujeto patri-monial que se analice, pero en todosellosexiste uno ineludible: su valor histórico. Este puede ser visto desde los microactivadores como el rol del CGCen la guerra con Ecua-dor o, desde sus macroactivadores, no solo como un hito histórico-militar, sino tam-bién como un hito arquitectónico. Como aseguran Hayakawa et al. (2024), este tipo de edificaciones no son solo parte de la historia militar del Perú, sino también de la misma ciudad en la que se encuentran. No obstante, el material histórico de la batalla de Zarumilla es cada vez más escaso y la relevancia del Ejército en la ciudad se pierde para las futuras generacions, mientras el objeto se encuentra en malas condiciones e ignorado por su población. Llevar a cabo una musealización de sus valores intangibles dentro del objeto arquitectónico podría ser una manera de salvaguardar ambos.
Por otro lado, la poca investigación sobre cuarteleso patrimonio militar, sumado al de-sarrollo urbano de las ciudades en las que se encuentran, está llevando a que muchos de ellos sufran grandes modificaciones o desaparezcan. Para Tumbes, esta descuarte-lización no solo significaría la pérdida de material valioso para entender la historia de la arquitectura peruana o la de nuestras Fuerzas Armadas, sino también la pérdida de un elemento que forma parte de su identidad cultural. Es por ello que se insta a seguir aumentando el número de investigaciones relacionadas con el patrimonio edificado militar, que evidencien la existencia y relevancia de estos, así como su puesta en valor y su posible reinserción dentro del tejido urbano, de ser necesario.
Respecto de lapregunta específica de investigación sobre cuálesson losvalorespatrimo-nialespredominantes que posee el CGC, se concluyó que estos son la suma del valor his-tórico, el deconjunto, el de originalidad, el identitario y el económico. El valor histórico del CGCreside en su importante rol en labatalla de Zarumilla; además, su cercaníaalaciudad lo convirtió en un elemento destacable en el perfil urbano por mucho tiempo. Larevisión de documentación histórica y la validación con losexpertoshan demostrado que el CGC esun ejemplar único en su entorno y que tiene cualidadesarquitectónicasque deben ser valoradaspara ser apreciadaspor lapoblación tumbesina y susfuturasgeneraciones. Una adecuada puesta en valor del CGCy laconcientización sobre su importancia arquitectóni-ca podría aumentar losvalores formales percibidos por sus vecinos y pobladores.
En cuanto a la pregunta específica de investigación sobre cuál es la influencia del CGC sobre su contexto urbano-social, se llegó a la conclusión de que este es visto por sus pobladores como un elemento negativo, en especial por sus vecinos inmediatos. Se
observó que, si bien por mucho tiempo formó parte activa de la vida tumbesina, ahora es ignorado por la mayoría de los habitantes, incluso llegando a pedir su demolición como solución a la inseguridad generada por el gran muro ciego del cuartel. Como menciona Balarezo (2019), el cambio de uso a veces es necesario, ya que al reducirse la demanda de infraestructura militar, se dejan grandes áreas urbanas sin ser usadas. Para el caso de Tumbes, estas ocupan (74.89 ha) siendo el 7.9 % del área urbana, sin contar las 261 ha que ocupa el Fuerte 24 de Julio, las cuales son la principal limitante para la correcta unificación de la ciudad. Estas áreas deben ser contempladas dentro de los planes urbanos locales.
En lo referido a la última pregunta especifica de investigación, que busca descubrir cuáles son las principales coincidencias y contrastes de los valores patrimoniales que tienen los sujetos patrimoniales respecto al objeto, se puede inferir que todas las uni-dades de análisis concuerdan en que el CGC cuenta con un valor simbólico relaciona-do a su pasado y rol histórico. Sin embargo, se observa que en los macroactivadores predomina la apreciación por su categoría de valor formal, mientras que esto no pasa con los microactivadores. Estos últimos no consideran que el objeto pueda ser consi-derado bello bajo sus estándares, normalmente asociados entre lo clásico (con mucho adorno) o contemporáneo (de arquitectura de vanguardia), dejando fuera a la arqui-tectura moderna y la previa a esta por no ser lo suficientemente elocuentes. Por otro lado, la única unidad de los microactivadores en mostrar una puntuación alta en el valor formal, específicamente en el de conjunto, fue la del personal castrense, siendo estos los únicos en experimentar y vivir el objeto desde su interior.
Se concluye que las valoraciones patrimoniales están asociadas a las experiencias y al conocimiento que los sujetos tienen con respecto al objeto patrimonial. El caso de los complejos militares —como los cuarteles—, al ser recintos cerrados, estos imposibili-tan a losotros sujetos acceder a valoraciones como la de existencia e incluso la formal. A su vez, es necesario concientizar y dar a conocer la historia asociada a la ciudad y a sus edificios emblemáticos mediante actividades culturales que involucren a la pobla-ción y la acerquen al objeto patrimonial.
Finalmente, el descontento que causan los cuarteles en la ciudad de Tumbes, así como el interés de la municipalidad por ocuparlos, demuestra que la descuartelización es un evento inevitable que reniega de un pasado que dio aTumbes su importancia como de-partamento dentro del territorio nacional. El CGCtal vez sea una de lasedificacionesmás importantesdentro de lahistoria moderna de laciudad y lapoblación aún no lo sabe; sin embargo, puede desaparecer a causa de una descuartelización que no tenga una visión de conservación patrimonial e identidad histórica. Este cambio de uso debe hacerse de tal manera que respete las necesidades de la población, pero, sobre todo, mantenga el objeto patrimonial con un enfoque cultural y de participación ciudadana. Esto permitiría a las Fuerzas Armadasseguir cumpliendo uno de susvaloresactualesmásimportantesy que no está siendo percibido por la población: el valor de vocación social.
Pese a laslimitaciones del estudio, losresultados presentan un valor significativo, ya que ofrecen información valiosa para la valoración patrimonial del Cuartel General Coloma y la identidad cultural tumbesina. Este trabajo es el paso inicial hacia un análisis más profundo y detallado, paralaposterior inserción del bien dentro de laesfera patrimonial.
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