Journal of World Heritage Studies, Special Issue: Proceedings of the First Capacity Building Workshop on Nature-Culture Linkages in Heritage Conservation in Asia and the Pacific

M. Ishizawa, N. Inaba y m. Toshida (editores)

UNIVERSIDAD DE TSUKUBA, TSUKUBA-JAPÓN, 2016.

Reseña de Victor Peña Guillen

Como indica el título título, el volumen en cuestión registra y comunica de manera científica lo transmitido durante la conferencia y taller llevados a cabo en Tsukuba, Japón, en setiembre de 2016, en torno tema general paisaje agrícola.

Este evento fue organizado por la Universidad de Tsukuba, y contó con la participación y auspicio del Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales (IUCN), el Centro Internacional para el estudio de la Preservación y Restauración del Patrimonio Cultural, y el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS).

A partir de la reunión que tuvo lugar en Tsukuba, se produjo tanto el documento que resume las exposiciones como el relato del taller adjunto que permitió a los participantes compartir sus experiencias mediante la exposición de las investigaciones desarrolladas. El ámbito de actuación y los casos presentados se circunscriben mayoritariamente a Asia, aunque se incluye también investigaciones llevadas a cabo en África y Sudamérica. La primera parte del documento, que corresponde a las exposiciones, está agrupada en cuatro temas: terrazas, contexto agrícola aledaño, paisajes nativos tradicionales, y naturaleza y agricultura.

En el desarrollo de los temas, el relato común tiene como eje la permanencia y evolución de los paisajes a partir de la actividad agrícola en espacios territoriales de escala local. Asimismo, la consideración particular de patrimonio tiene que ver con la belleza paisajista, determinada sobre todo por la presencia de vegetación. Cabe señalar que no todos los casos presentados corresponden a paisajes declarados patrimonio; por lo tanto, la significancia de las investigaciones tiene que mucho que ver con la relación explícita y cercana entre naturaleza y cultura que se presenta en estos lugares.

El caso acerca del paisaje cafetalero en Colombia hace recordar que en el Perú el cultivo de café representa, de lejos, la mayor superficie de cultivos permanentes: 422,000 hectáreas (INEI, 2012). El paisaje cafetero peruano emergente en San Martín y Amazonas, junto con el más tradicional de Junín y Cusco, ciertamente merece mayor estudio, no solo debido a su extensión, sino a su particular localización en el entorno biológicamente diverso de la selva alta. Asimismo, es importante el número de personas empleadas en esta actividad (alrededor de 400,000), quienes desarrollan sus actividades sobretodo dentro de un esquema de agricultura familiar. Si se aplica una perspectiva holística, que tiene en cuenta las alternativas tanto de protección de la naturaleza como de mantenimiento de la actividad económica, es probable que estos paisajes cuenten con una mayor sostenibilidad en el futuro. En el Perú, esta visión de patrimonio del paisaje agrícola se justifica asimismo debido al creciente proceso de urbanización. La última versión del Censo (INEI, 2017) da cuenta de que este proceso viene ocurriendo especialmente en los valles de la costa, los cuales tenderán a perder su carácter agrícola y natural, junto con la infraestructura de riego que hace posible la permanencia de vegetación en condiciones de desierto costero.

Volviendo al documento, la segunda parte recoge las actas del taller, el cual incluyó una visita a Shiroyone Senmaida, un paisaje de laderas cultivadas donde se cultiva arroz localizado en la prefectura de Kanazawa, al oeste de Tokio. Tanto la visita de campo como el taller dieron lugar a la discusión acerca de la conservación y gestión de los paisajes agrícolas. Se convino en la importancia de la ya mencionada relación entre naturaleza y cultura para abordar el estudio de estos paisajes en particular. Las actas también dan cuenta del acuerdo entre los participantes acerca de la importancia de las comunidades locales y la relevancia de los conocimientos tradicionales en la gestión de este patrimonio. Cabe señalar que ICOMOS (2010) considera, en el caso de los paisajes agrícolas, no solo el lugar como patrimonio intangible, sino que incluye también la actividad agrícola y el conocimiento tradicional relacionado a esta en dicha categoría.

En las palabras finales, la Sra. Mechtild Rossler, directora del Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO, señaló el rol importante que los paisajes agrícolas juegan en la obtención de los objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Dicha importancia no solo se debe a sus componentes naturales y sociales, sino también a la biodiversidad que albergan. Por su parte, la Sra. Jessica Brown, presidenta del Comité sobre Paisajes Protegidos de la IUCN, mencionó el caso peruano del Parque de la Papa, ubicado en Pisac, Cusco. Señaló las particulares condiciones del lugar y su rol en la diversidad de este cultivo, cuya producción está ligada a las prácticas y los rituales ancestrales de las comunidades del lugar. Asimismo, remarcó que este paisaje en particular emerge y es promovido desde las organizaciones que vienen aprovechando, a través del turismo, la riqueza biológica, el paisaje cultural y el entorno geográfico altoandino.

Como se ha visto, si bien la publicación da cuenta de un evento y de experiencias lejanas geográficamente, el tópico es ciertamente cercano a nuestra realidad histórica y al contexto presente. Es así que tanto los artículos presentados como las discusiones del taller se consideran útiles y recomendables como referencia para aquellos interesados en el estudio de los paisajes agrícolas en el Perú.